Los brackets metálicos son la forma más probada de mover los dientes: pequeñas piezas de acero adheridas a cada diente y un arco que, ajuste tras ajuste, guía la sonrisa a su posición correcta. Son resistentes, funcionan para casi cualquier caso y suelen ser la opción más accesible.
¿Para quién es?
- Niños, adolescentes y adultos con dientes apiñados, separados o chuecos.
- Problemas de mordida: mordida abierta, cruzada, profunda o prognatismo leve a moderado.
- Casos complejos donde se necesita el máximo control del movimiento dental.
¿Cuánto dura?
Muchos tratamientos duran entre 12 y 24 meses, con citas de control aproximadamente cada 4 a 6 semanas. La duración real depende de tu caso y se define en la valoración.
¿Cómo es el proceso?
- Valoración: revisión clínica y estudios para planear el tratamiento.
- Colocación de los brackets en una cita, sin dolor.
- Ajustes periódicos para avanzar el movimiento de forma controlada.
- Retiro de brackets y entrega de retenedores para conservar el resultado.
Cuidados
- Cepíllate después de cada comida e incluye cepillo interdental.
- Evita alimentos duros o pegajosos (hielo, caramelos, palomitas) que pueden despegar un bracket.
- Si un bracket se despega o un alambre lastima, escríbenos por WhatsApp.
Preguntas sobre brackets metálicos
¿Duele ponerse brackets?
La colocación no duele. Es normal sentir presión o molestia los primeros días y después de cada ajuste; suele pasar en 2 a 4 días.
¿Puedo comer normal?
Casi todo, con cuidado. Conviene evitar alimentos muy duros o pegajosos y cortar en trozos pequeños lo que sea firme.